¡Un shot de jengibre para tu salud!

El jengibre es una planta aromática que ha sido objeto de estudio durante siglos gracias a sus efectos naturales y curativos. Pertenece a la familia de las raíces y tubérculos, posee un sabor picante y alimonado característico gracias a su contenido de gingerol,  uno de los aceites que posee este rizoma; Este sabor convierte el jengibre en un excelente condimento  gastronómico, en especial en la cocina asiática.

Ha sido catalogada como una de las plantas con mayor popularidad en Oriente, especialmente en los países árabes, China y la India, debido a sus propiedades a nivel nutricional y de salud.

Es un  alimento con efecto antiinflamatorio que contribuye a tratar afecciones, cardiacas, digestivas y respiratorias.

Nutricionalmente es rico en vitaminas del complejo B y vitamina C, además  contiene algunos minerales como fósforo, calcio y cromo.

Los beneficios más destacados  del jengibre son:

  1. Antiemético: El jengibre puede ayudar a regular la sensación  de náuseas por lo que resulta ser muy útil en las mujeres en embarazo en sus primeros meses. También es de gran utilidad en las personas que padecen cáncer por la sintomatología asociada a la quimioterapia. Por último es altamente efectivo para  controlar la cinetosis (mareo asociado a movimiento) por lo que se recomienda en el manejo  del vértigo.
  2. Digestivo: Esta raíz es altamente recomendada para las personas que padecen de dispepsias (malestar gástrico) por su importante efecto anti flatulento, favorece la eliminación de bacterias y otros microorganismos intestinales perjudiciales. Tomar habitualmente jengibre ayuda a mejorar la composición de la flora intestinal.  Útil como coadyuvante en el manejo de gastritis, diarreas y pesadez.
  3. Afecciones respiratorias: Actúa como un expectorante en el tratamiento de la tos. Para esto, se recomienda beber bastante agua para mantener el cuerpo bien hidratado y fluidificar las secreciones de la garganta.
  4. Antiinflamatorio: tradicionalmente esta raíz ha mostrado beneficios en el manejo del dolor o la inflamación, gracias a sus gingeroles, principales componentes activos del jengibre.  Estos  aceites volátiles con propiedades antiinflamatorias muy potentes hacen que este alimento se recomiende como coadyuvante en tratamientos para la artrosis y los cólicos menstruales.
  5. Termorregulación: El jengibre puede favorecer el incremento o mantenimiento de una óptima temperatura corporal, ayudando a controlar el frío en temporada de invierno. Su efecto termogénico, resulta también útil en la pérdida de peso.
  6. Antioxidante: el jengibre es rico en antioxidantes que pueden ayudar a retrasar el envejecimiento prematuro y moderar los niveles de estrés.
  7. Anticancerígeno: Los gingeroles que aportan el sabor picante de esta raíz,  también pueden inhibir el crecimiento de células de cáncer colorrectal, como sugieren los resultados de diferentes estudios.
  8. Vasotónico: El jengibre puede aumentar el riesgo sanguíneo, aumentando el flujo de oxígeno a los tejidos inhibiendo la agregación plaquetaria y modulando el efecto inflamatorio de las prostaglandinas por lo que resulta ser útil para el manejo de migrañas y la prevención de enfermedades cardiovasculares.
  9. Aumenta la líbido: el jengibre es considerado un afrodisiaco natural, por lo que se ha usado tradicionalmente para aumentar la líbido.
  10. Actividad muscular:  este alimento presenta un alto contenido en magnesio, calcio y fósforo, minerales que participan activamente en la contracción del músculo y en la transmisión del impulso nervioso. De esta manera se convierte en un remedio útil para prevenir y combatir espasmos musculares y debilidad muscular.

En nuestro país, el jengibre se puede encontrar en su estado natural (raíz), en polvo,  como ingrediente de muchas preparaciones y como Fitoterapéutico.  Este último tiene como indicaciones terapéuticas: Antiemético, anti flatulento, expectorante, coadyuvante en el tratamiento de la tos.

No se recomienda su consumo durante la lactancia, en menores de 3 años, en úlcera péptica y gastritis; y para mujeres en embarazo bajo supervisión médica al igual que en los cálculos biliares.

Escrito por: Mónica Martínez Osorio – Nutricionista Dietista Universidad de Antioquia

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