Plantas para cuidar tu piel

Desde la antigüedad, la naturaleza ha sido parte fundamental en la belleza tanto de mujeres y hombres,  ya que en ella podemos encontrar un gran número de propiedades que ayudan a contribuir a la nutrición y buen mantenimiento del aspecto y salud de la piel.

Para aprovechar al máximo todos los beneficios que nos otorgan las diferentes plantas en el cuidado de nuestra piel. A continuación te contamos cuales son las propiedades que cada de una tiene para ofrecer para la salud y belleza de nuestra piel.

Manzanilla: es una planta que no solo tiene propiedades medicinales a nivel digestivo y en la  salud femenina, sino que también cuenta con bondades que ayudan a revitalizar y relajar hasta las pieles más sensibles. Sus propiedades antiinflamatorias lo convierten en un ingrediente ideal para ayudar  a disminuir el enrojecimiento y la inflamación propia de las bolsas y ojeras para lograr la mirada luzca fresca y revitalizada. Asimismo su contenido de mucilagos, que poseen propiedades suavizantes que favorecen la reparación de la piel.

Lavanda: sus bondades y su exquisito aroma le confieren propiedades relajantes que se han aprovechado desde la antigüedad de manera medicinal como tranquilizante del sistema nervioso y en síntomas de irritabilidad e inquietud. A nivel cutáneo, cuenta con acción antibacteriana, protegiendo la piel del crecimiento de bacterias que puedan causar infecciones en la piel. Su acción regeneradora es recomendada para mejorar la apariencia de pieles sensibles y acné o con problemas cutáneos tales como dermatitis.

Aloe vera: también conocida como sábila, es una de las plantas más populares desde el punto de vista medicinal y en el mundo cosmético, siendo una de los remedios naturales más usado para la recuperación de heridas. Sus compuestos activos como vitaminas, minerales y antioxidantes le proporcionan gran número de beneficios para la piel, dentro de los cuales se destacan

  • Su acción astringente (regula la cantidad de grasa en la piel), logrando que los poros de la piel no se obstruyan para disminuir la cantidad de impurezas. Esto es ideal especialmente para pieles grasas o con acné.
  • Es hidratante, esto quiere decir que aporta la cantidad de agua y vitaminas necesaria para que las células de las capas de la piel se oxigenen otorgándole a la piel elasticidad y una apariencia fresca, tersa y joven.
  • Es regeneradora y protector debido a la presencia de antioxidantes, neutraliza la acción de los radicales libres, retardando la aparición de signos del envejecimiento y estimula la producción de colágeno, favoreciendo la regeneración de los tejidos de la piel.
  • Calmante y antiinflamatoria recomendada para restablecer la piel  que ha sufrido quemaduras inclusive las causadas después de la exposición al sol e irritaciones en la piel.

 

Diana Londoño

Química Farmacéutica

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