Estreñimiento ¿enfermedad o síntoma?

El estreñimiento es una condición que muchos padecen pero pocos reconocen como una enfermedad, razón por la cual son pocos los cuidados que las personas tienen con la salud de su colon.

El estreñimiento es la falta de movimiento regular de los intestinos, lo que produce una defecación infrecuente o con esfuerzo, generalmente de heces escasas y duras. La frecuencia defecatoria normal puede variar entre personas, desde un par de veces al día hasta tres veces a la semana.  Se considerará  trastorno según altere o no la calidad de vida.

Existen dos tipos:

Estreñimiento transitorio o pasajero: Surge de forma temporal por una causa externa relacionada con  cambios en la  dieta, vacaciones, estrés, falta de ejercicio, toma de un medicamento, etc;  una vez se desaparece la causa que lo originó se retoma el tránsito intestinal habitual.

Estreñimiento crónico: Se produce durante largos periodos de tiempo. Hay que establecer un diagnóstico para descartar una enfermedad en su origen y adoptar hábitos saludables que restablezcan el ritmo normal de la defecación.

¿Por qué ocurre?

Factores como el estrés, una dieta pobre en líquido y baja en fibra, el sedentarismo, etapas de la vida como el embarazo y la vejez, enfermedades como el hipotiroidismo, la diabetes, colitis o incluso, algunas terapias médicas o farmacológicas podrían afectar considerablemente nuestro hábito intestinal desencadenando  esta molesta afección. 

 ¿Cuál es la solución?

Una vez se instaure esta enfermedad e incluso para prevenirla los cuidados son los siguientes:

  • Aportar un alto consumo de agua en la dieta,  aproximadamente  2 a 2,5  litros, aunque ésta variará según las necesidades individuales
  • Realizar actividad física regular para asegurar un óptima  motilidad intestinal
  • Consumir diariamente de 20 a 30 gramos de fibra al día prefiriendo cereales integrales en las comidas principales, nueces y semillas en los snacks, verduras y frutas enteras durante el día, para garantizar aporte de fibra soluble e insoluble aumentando así el volumen de las heces fecales y la frecuencia en la evacuación
  • De ser necesario con sumir  fibras como el psyllium, y algunas hierbas laxantes, como el sen, ruibarbo y cáscara sagrada sin  exceder  consumo, cantidad y frecuencia.

Por: Mónica Martínez Osorio, Nutricionista Dietista, Universidad de Antioquia

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